Los Bancos del Gobierno y la Crisis Financiera de 1999

Asignarle a Lasso responsabilidad por la Crisis Financiera es ser falto a la verdad y los hechos. El advenimiento del fenómeno de las noticias falsas (fake news) y la facilidad de diseminación de estas falsedades hace necesaria la aplicación de criterio en la obtención de información y datos. La historia requiere de análisis de múltiples factores que influyen en ella, y se contrasta con la propaganda oficial que usualmente se distribuye libremente a través de los diarios y lo medios del gobierno o asilados con el poder. El Gobierno, acusando a los “monstruos” de la Crisis Bancaria: aquellos los banqueros corruptos que nos sumieron en la miseria, utiliza los mismos activos incautados a los supuestos “corruptos” para diseminar su versión de la historia. Adicionalmente, utilizan a los diversos bancos gubernamentales para seguir haciendo una competencia desleal a la banca honesta y empresarial sin la cual no puede desarrollarse el país. Con los Bancos del Estado financian carreteras (de las más caras del mundo) y con la moral por delante se han hecho de todos las instituciones del país, y cuando quieren justificar su abuso e ineficiencia se esconden detrás de la defensa en contra de la “época dorada de la corrupción” y su desenlace: la Crisis Financiera. Sin embargo con el pasar de los años siempre sale a relucir la verdad. La realidad de la Crisis Bancaria de 1999 es otra y la acusación contra Lasso es completamente falsa. Pensar lo contrario es no querer ver lo obvio: un banquero honesto y empresarial nunca habría sido beneficiado por una crisis financiera y peor un feriado bancario. No se gana el el mundo empresarial haciendo hará-kiri.

Luego de sobrevivir varios embates como el caos reinante desde la ruptura de la democracia en 1995, el Fenómeno del Niño de 1998, La Mancha Blanca de 1999, la caída del Banco Continental y de La Previsora, entre otros, los Bancos (conforme a las Reglas de Basilea) habían instalado una Central de Riesgos que permitía consultar los balances de endeudamiento vinculado del sistema financiero y controlarlos. Las reglas de Basilea estaban aplicadas en exceso en Ecuador requiriendo mayor patrimonio a las entidades financieras ecuatorianas de lo que estipulaban las reglas internacionales. Este escenario se enfrentaba el pais y el sistema financiero cuando se logró finalmente La Paz con el Perú. En esa época de crisis Lasso formaba parte del Ejecutivo como Ministro coordinador. Sus décadas de empresario honesto lo llevaron a ser consultado por el Presidente y aceptó el reto en un momento crítico en la historia del Ecuador

Aunque crítico, el sistema financiero salía adelante poco a poco a pesar de si existir manzanas podridas en el sistema financiero. Sin embargo de esto, la responsabilidad de la crisis no está en el Ejecutivo, sino en el Banco Central (autónomo) y el Legislativo. Sin embargo, la mayor parte de la responsabilidad la tiene el Banco Central que por primera vez gozaba de independencia y no obedecía a ningún partido ni institución. El BCE debió anticipar que el Impuesto a la Circulación de los Capitales (ICC) que el Legislativo habría aprobado, desencadenaría una masiva preferencia por el efectivo (billetes), y en consecuencia una severa des multiplicación del dinero y una crisis de liquidez para la banca.

En 1998 se había creado la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) mediante la cual se pretendía darle mayor confianza a los depositantes pero que al mismo tiempo permitía democratizar las pérdidas de aquellos que se habían beneficiado de las estratosféricas tasas de interés que pagaba el Banco del Progreso. En diciembre de 1998 el sistema financiero esperaba cambios diariamente en las directrices de las Autoridades cuando entre gallos y medianoche el BCE y el Congreso Nacional desataron la Crisis Financiera de 1999. En este contexto de incertidumbre, entre el 28 de diciembre de 1998 y el 5 de enero del 1999 pasaron tres cosas:

El Banco Central duplicó el encaje bancario en dólares del 2% al 4% que en aquel entonces representaba mas del 50% de los depósitos de la banca nacional. Este tiene un efecto masivo a nivel de multiplicador cortando por la mitad a la masa monetaria disponible.
El 1ro de enero entró en vigencia el ICC con lo cual el público reaccionó preferiblemente a preferir billetes físicos que depósitos en bancos (cuyo acto ahora costaba un 1% cada vez). La monetización inmediata del 100% de los pasivos del sistema financiero es imposibles de manejar, aun para un Banco Central….
El 5 de enero el BCE subió el encaje bancario para depósitos en Sucres del 12% al 16% (un 33% de incremento con consecuente reducción del múltiplicador del dinero). Esto Contrajo aun más la masa monetaria mientras los bancos sangraban dinero en las cajas y las tasas de interés interbancaria se disparaban.

Los efectos de estas medidas fueron catastróficos al igual que el momento de su implementación. Al mismo tiempo que los bancos debían contraer masivamente sus créditos para lograr acomodar la nueva realidad de una masa monetaria masivamente disminuida se venían inundados por demandas de efectivo por parte de sus depositantes. La monetización de los pasivos bancarios fue inevitable. Es importante tambien recordar que los prestamos en dolares que ofrecía la banca correspondían a las preferencias de los ahorristas que a su vez proveían los dolares a los bancos a través de sus depósitos offshore. El Ecuador, habiendo estado en crisis y en moratoria de su deuda, no tenía capitales golondrinas de los cuales preocuparse, por lo que el sistema financiero estaba dolarizado debido a las preferencias de los depositantes ecuatorianos. Estos depósitos en dolares (pasivos bancarios) debían ser correspondidos con prestamos (activos). La exposición a moneda extranjera, medida por activos vs. pasivos en dolares, estaba regulada a un 20% del patrimonio técnico de los bancos con lo cual la especulación por parte de los bancos estaba limitada. Lo unico que quedaba por resolver eran los créditos vinculados, de los cuales algunas malas manzanas habían logrado contagiar el sistema.

Pretender que Lasso tuvo algo que ver en la Crisis Financiera es incierto, punto, ya que su desenlace nada tuvo que ver con su cartera bajo el Ejecutivo y contraviene la lógica de la supervivencia. Lasso no solo no tuvo nada que ver con la Crisis Financiera sino que fue uno de las víctimas de la misma. Contraviene la lógica pensar en que como empresario y banquero se haría harakiri de esa manera. Lasso sufrió el costo de la corrupción con consecuencias nefastas sobre su patrimonio y negocio principal: el servicio financiero confiable y seguro – algo indispensable en cualquier economía. Su empresarialidad la demostró al navegar aguas tan inciertas como los fueron los años del “interinazgo”, el fenómeno del Niño, y la quiebra de Bancos como el Continental y La Previsora. Esta era la situación que heredaba Mahuad amén de reinstalar la democracia luego del espantoso (y hasta ahora sin auditoría) interinazgo de Fabian Alarcón. El Banco Central del Ecuador durante Alarcón mantuvo las tasas de interés artificialmente bajas para contentar al pueblo, y a Mahuad le tocó el final de fiesta monetaria y el caos de la quiebra del orden constitucional en 1995.

Los banqueros profesionales estaban afectados por una competencia desleal del BCE y también del propio sector financiero que participaba de la corrupción. Dentro de estos se destaca el Banco del Progreso, quien se aventajaba de un contrato privilegiado con el Estado que le otorgaba rentabilidad garantizada a un contrato con EMELEC. El principal accionario del banco venía ordeñando este privilegio desde hace mucho y esto habría incrementado estrepitosamente en el interinazgo de Fabian Alarcon sin ningún control. Esta era la verdadera manzana podrida en el sector financiero, no Filanbanco cuyas empresas – aunque relacionadas – deben haber sido rentables como para que ahora el Estado siga sin venderlas pero si usándolas.

El Gobierno actual usa la Crisis Financiera como justificativo moral pero esconde que el único banco que pulverizó los ahorros de los ecuatorianos fue el Banco Central. Hipócritamente el mismo Gobierno hace todo lo posible por manejar el sistema financiero con recursos del estado, contraviniendo la lógica de la Dolarizacion y su búsqueda de eficiencia. Ahora, el Socialismo del Siglo XXI pretende utilizar la Crisis Financiera (de la cual nace la Dolarización) como excusa por no haber logrado nada en más de 10 años en el poder y con abundancia de recursos. Pinta a todos los banqueros con la misma brocha de corrupcion pero comete el mismo pecado del cual acusa: los prestamos relacionados. Como más se puede caracterizar el endeudamiento público con los bancos del estado para financiar obras como la carretera más cara del mundo? El argumento que usa el Gobierno para descalificar a Lasso es la ironía más descarada de todas mientras se aventaja de todos los activos productivos incautados a los “corruptos banqueros”.

A pesar de haber disfrutado de una época de bonanza de ingresos petroleros jamás antes experimentada por el Ecuador, la Dolarización paró en seco los afanes del Socialismo del Siglo XXI – cuyo modelo económico depende del clientelismo y un líder autoritario y se notan claramente las grietas del modelo económico aplicado por el Socialismo del Siglo XXI. Ecuador ha evitado convertirse en Venezuela gracias a las Dolarización, la cual adicionalmente permitirá por primera vez en la historia hacer una auditoría clara de los gastos del gobierno en los últimos 10 años. Por eso le temen a la Dolarización tanto, porque hace rendir cuentas claras a los que gastan el dinero del pueblo sin lograr crear riqueza sino para unos pocos. La vertiente del Socialismo del Siglo XXI ecuatoriana no contaba con la astucia de la Dolarización, que, a merced de su estabilidad monetaria, permite que el gasto público histórico sea auditable al 100%. Exigir que se transparente el gasto público, es después de todo, la premisa detrás de los gabinetes itinerantes y las sabatinas. Curioso que hasta ahora esa misma transparencia no se haya asomado en cuanto a las evidencias internacionales del Caso Odebrecht. El continuismo promete seguir enfrentando el modelo económico aplicado por el Socialismo del Siglo XXI contra la Dolarización la cual no permite la expansion monetaria por no controlar el dólar. Por eso, cambiar el regimen y abrir las fronteras es primordial para el Ecuador en estas elecciones.
Así como el desconocimiento de una ley no exime del crimen, el desconocimiento de la leyes económicas deberían ser castigados no solo en las urnas, sino por lesa humanidad y en tribunales internacionales como la Haya. Inexorablemente la historia juzgará y la verdad saldrá a relucir sobre los actos inhumanos cometidos por unos pocos privilegiados con el poder mientras democratizan la miseria para millones de sus ciudadanos.
Juzgue Ud. quien es el culpable de la Crisis Financiera de 1999: un empresario exitoso que prestaba servicio a la patria o el privilegio en el manejo de la moneda en manos de unos pocos? El continuismo bajo el Socialismo del Siglo XXI pretende escribir la historia nacional a punta de propaganda, pero con la Dolarización lograremos recobrar la dignidad cobrando a los verdaderos ladrones y fabricantes de miseria: los gobiernos. El peor de los gobiernos: uno autoritario cuyas premisas se basan en cerrar fronteras y subir impuestos. El peor de los peores gobiernos: una tiranía de muy pocos asfixiando a los muchos. Por eso, la historia juzgará a los tiranos más severamente que cualquier propaganda que puedan distribuir en pos de mantenerse en el poder.

El Socialismo del Siglo XXI se benefició de los precios historicos del petróleo. Con eso logró hacer obra como nunca antes, y afianzar un modelo de dependencia económica en la burocracia. La increíble riqueza generada por el petróleo afianzó el clientelismo político basado en precios del petroleo irreales que no eran sustentables en el tiempo. Sin embargo del petroleo la Dolarización ya había logrado proteger los ahorros de los ciudadanos y brindarles frutos. Antes del boom petrolero (2000-2006) los ahorros en el IESS por primera vez fueron útiles para los afiliados en todos los centros de salud del país, ya sean privados o públicos, y los afiliados eran libres de escoger donde atenderse. Por primera vez desde su inicio en 1934 se cumplía la promesa de devolver el valor de los ahorros. Ese beneficio ganado solamente debido a la Dolarizacion es un ejemplo de la riqueza que un Ecuador sin petróleo pero con Dolarización puede lograr en un corto plazo. Con la Dolarización lo podrá lograr una vez más apenas destierre un modelo político peleado con la apertura económica que demandan los consumidores y está de acorde con la Dolarización.
El Ecuador rompió el cíclo de miseria impuesta por el Gobierno y sus bancos en el 2000 con la Dolarización. No cometamos el error de seguir imponiendo un modelo socio-politico-económico peleado con las bondades de la Dolarización. Debemos cambiar de rumbo y por suerte sabemos que la Dolarización es el camino hacia la libertad.

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